Preparar el CV; tus datos; una buena foto que no parezca que eres un ex-presidiario; elegir el diseño; volcar la información en las plataformas de empleo; revisar las ofertas; apuntarte a aquellas que sean de tu interés; responder las preguntas de filtro; recibir una llamada; concretar una cita; ensayar la noche anterior frente al espejo; descansar (si los nervios lo permiten); levantarte y tomar un buen desayuno; elegir la vestimenta apropiada; arreglarse; ver la hora (chequear que no llegas tarde); presentarte en el sitio de encuentro; tomar un fuerte respiro; empezar la entrevista; esperar respuesta: ¿es positiva? fijas fecha de inicio. ¿Es negativa? Repita el proceso.
Así se podría resumir de forma sencilla los principales pasos de la búsqueda de empleo. A veces hay matices en estos, pues este proceso varía según la situación y las condiciones en las que se encuentra el demandante de empleo. Pero en líneas generales, todos, quienes hemos estado en búsqueda de trabajo , hemos hecho, por lo menos, el 90% de los pasos descritos anteriormente. Entonces, si hay un patrón, en cuanto a las pautas de búsqueda de empleo que estamos acostumbrados a seguir, ¿por qué creemos que es difícil conseguirlo?
Creo que somos un poco caprichosos a la hora de buscar trabajo, no tanto por las condiciones que nos ofrecen, sino por lo puestos y por las responsabilidades, ¡y eso está bien!, pues nos demuestra que aspiramos siempre a más, que no somos conformistas y que nos queremos superar. Lo que pasa es que muchas veces descartamos las ofertas porque los títulos nos nos convencen, sin antes revisar la descripción del puesto y condiciones.(Recuerdo las palabras de un ex-jefe, hoy en día un amigo, que me dijo: "Sharon, no todo en la vida es un salario pues un sueldo lo vas a conseguir en cualquier empresa, pero las condiciones son lo que marcan la diferencia").
Otra dificultad que he visto es aplicar a la oferta, sin ser llamados para una entrevista. Hay plataformas de empleo que van señalando el proceso de selección del interesado y muestran cuándo la candidatura sigue en pie o si fue rechazada; otras veces parece que nuestra aplicación queda atrapada en un limbo donde no sabemos si nuestro perfil ha sido revisado por "algo o alguien" y nos queda sembrada la eterna duda de qué habrá pasado con nuestra candidatura. Conseguir esa entrevista es difícil, porque depende de cómo terceros nos aprecian mediante nuestros CV y cartas de presentación. Me encantaría decirles cómo debe ser ese Currículo o cómo debemos describirnos para que parezcamos tan cautivadores que los entrevistadores sientan el deber de llamarnos. Pero no puedo. Cada persona es diferente y cada quien debe venderse desde su propio ser y de su propia espontaneidad, porque la forma en que ustedes se expresan, la forma en que analizan su entorno y la seguridad que cada uno de ustedes sienten en sí mismos, son cosas que sólo ustedes conocen. Es por ello que afirmo con todas estas palabras que no pretendo hacer coaching, porque no soy quién para decirles cómo deben actuar, pero sí puedo compartir mi vivencia, porque tal vez consigan cosas interesantes que pueden poner en práctica.
Insisto, sólo quiero contarles mi experiencia, todo lo que hice, por lo que pasé a la hora de buscar empleo; mis altos y mis bajos, las ganas que le puse para tener, por lo menos, 3 entrevistas semanales y darme el tupé de decidir dónde quiero trabajar y rechazar ofertas.
¿Dar algún consejo? Eso sí podré hacerlo; de hecho, aquí les dejo uno:
Primero que nada, hay que dejar de decir "Trabajo" y cambiar la palabra por EMPLEO, porque "trabajo" es aquello que nos cuesta hacer, que nos desgasta y que no nos tiene contento (dicho por la RAE que entre una de sus acepciones es "dificultad, impedimento o perjuicio; penalidad, molestia, tormento o suceso infeliz"), mientras que empleo, la RAE lo define como "ocupación, oficio". Visto esto, creo que ninguno de nosotros querrá pasar penurias, sino sentirse cómodo en el entorno laboral y profesional.
Para mí, ese es el primer paso para poder conseguir un buen empleo.
Así se podría resumir de forma sencilla los principales pasos de la búsqueda de empleo. A veces hay matices en estos, pues este proceso varía según la situación y las condiciones en las que se encuentra el demandante de empleo. Pero en líneas generales, todos, quienes hemos estado en búsqueda de trabajo , hemos hecho, por lo menos, el 90% de los pasos descritos anteriormente. Entonces, si hay un patrón, en cuanto a las pautas de búsqueda de empleo que estamos acostumbrados a seguir, ¿por qué creemos que es difícil conseguirlo?
Creo que somos un poco caprichosos a la hora de buscar trabajo, no tanto por las condiciones que nos ofrecen, sino por lo puestos y por las responsabilidades, ¡y eso está bien!, pues nos demuestra que aspiramos siempre a más, que no somos conformistas y que nos queremos superar. Lo que pasa es que muchas veces descartamos las ofertas porque los títulos nos nos convencen, sin antes revisar la descripción del puesto y condiciones.(Recuerdo las palabras de un ex-jefe, hoy en día un amigo, que me dijo: "Sharon, no todo en la vida es un salario pues un sueldo lo vas a conseguir en cualquier empresa, pero las condiciones son lo que marcan la diferencia").
Otra dificultad que he visto es aplicar a la oferta, sin ser llamados para una entrevista. Hay plataformas de empleo que van señalando el proceso de selección del interesado y muestran cuándo la candidatura sigue en pie o si fue rechazada; otras veces parece que nuestra aplicación queda atrapada en un limbo donde no sabemos si nuestro perfil ha sido revisado por "algo o alguien" y nos queda sembrada la eterna duda de qué habrá pasado con nuestra candidatura. Conseguir esa entrevista es difícil, porque depende de cómo terceros nos aprecian mediante nuestros CV y cartas de presentación. Me encantaría decirles cómo debe ser ese Currículo o cómo debemos describirnos para que parezcamos tan cautivadores que los entrevistadores sientan el deber de llamarnos. Pero no puedo. Cada persona es diferente y cada quien debe venderse desde su propio ser y de su propia espontaneidad, porque la forma en que ustedes se expresan, la forma en que analizan su entorno y la seguridad que cada uno de ustedes sienten en sí mismos, son cosas que sólo ustedes conocen. Es por ello que afirmo con todas estas palabras que no pretendo hacer coaching, porque no soy quién para decirles cómo deben actuar, pero sí puedo compartir mi vivencia, porque tal vez consigan cosas interesantes que pueden poner en práctica.
Insisto, sólo quiero contarles mi experiencia, todo lo que hice, por lo que pasé a la hora de buscar empleo; mis altos y mis bajos, las ganas que le puse para tener, por lo menos, 3 entrevistas semanales y darme el tupé de decidir dónde quiero trabajar y rechazar ofertas.
¿Dar algún consejo? Eso sí podré hacerlo; de hecho, aquí les dejo uno:
Primero que nada, hay que dejar de decir "Trabajo" y cambiar la palabra por EMPLEO, porque "trabajo" es aquello que nos cuesta hacer, que nos desgasta y que no nos tiene contento (dicho por la RAE que entre una de sus acepciones es "dificultad, impedimento o perjuicio; penalidad, molestia, tormento o suceso infeliz"), mientras que empleo, la RAE lo define como "ocupación, oficio". Visto esto, creo que ninguno de nosotros querrá pasar penurias, sino sentirse cómodo en el entorno laboral y profesional.
Para mí, ese es el primer paso para poder conseguir un buen empleo.
Comments
Post a Comment